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domingo, 10 de julio de 2011

Oscuro

Sentía la oscuridad fluir por sus venas…
Le llenaba el pecho, le eclipsaba el pensamiento.
Caminaba impulsada por la urgencia y ejercía una atracción magnética sobre cualquier que fuera capaz de mirarla a los ojos.
Iba escuchando el taconeo de sus botas resonando sobre la calle cuando lo vio, parado en una esquina, esperándola.
La saludó, ella no contesto.

Cuando entraron al departamento le arrancó la ropa frenéticamente, lo empujo sobre el sillón y se sentó sobre él.
Su lengua viajaba por todo su cuerpo, con sus dientes le acariciaba la piel…
El gemía, pero ella no lo escuchaba, tan sumida en su ser estaba.
Subió buscando su boca, necesitaba sentirla en la suya, tenía sed...

Después de ese beso ella fue hacia su cuello, sentía sus jadeos sobre la piel, podía advertir como su deseo lo iba envolviendo...
En ese momento solo quería gritar, gemir, vivir... se sentía morir de un placer que solo ella sabía curar...

Encontró el hueco tibio, ese con el que tantas veces había soñado... Con su lengua sintió la vena latir más rápido, y sin pensarlo clavó sus dientes y empezó a sorber, cada vez más fuerte, cada vez más…

No sabe cuanto tiempo fue, sólo que cuando se levantó de él no quedaba más que los jirones de su remera y su pantalón.
Se levantó, fue al baño y cuando miró su reflejo se rió.
Veía en sus ojos una extraña claridad. 
Se sentía feliz
Lo había logrado:
él ya le pertenecía...

sábado, 25 de junio de 2011

Era todo lo hermosa que podía llegar a ser.
No sabía muy bien como, pero podía decir que transitaba por su vida con relativa comodidad.
Tenía formada ciertas opiniones con respecto a su persona.
A veces se encontraba con gente que por momentos la hacían pensar distinto, pero era por momentos nada más...
Un día se encontró con un hombre que le preguntó quién era...
Cuando él terminó la pregunta no contesto enseguida. Lo miró a los ojos detenidamente, sabiendo que de esa manera nunca más olvidaría su cara.
Sólo entonces abrió la boca y le dijo:
- "Soy la acepción de la palabra soledad que nunca vas a encontrar en el diccionario"-

Y se fue... Sintiéndose relativamente incómoda por la comodidad de esa vida transitada sola, sin nadie a su lado...

martes, 14 de junio de 2011

¿Para qué?

-¿Y que quieres saber?- preguntó el sabio.

Ella lo miró a los ojos y empezó a enumerar: 
- Quiero saber porque un sujeto se vuelve significante para otro significante; porque alguien significa algo para  alguien; que es lo que hace que entre 300 caras una persona se detenga  solo en una…
Que se esconde entre un hombre y una mujer…
Por qué dos personas que se aman muchas veces no se animan a estar juntas.
Por qué dos personas que no se quieren pueden estar mucho tiempo una al lado de la otra…
Por qué después de tantas veces de haber estado con él me sacó de su vida...
Por qué esa frase, por qué me lastimó de esa manera...- 

-¿Y de qué te serviría saber eso?-

Y ella no supo que contestarle…
Solo agacho su cabeza y volvió a su casa a lamer sus heridas, esas que nunca cierran...

jueves, 19 de mayo de 2011

Había una vez...

Había una vez Ella y Él.
Él no lo admitía, pero por su profesión tenía algo de Dios: de su mano muchas veces dependía lo que podría pasar con una persona.
Y aunque no lo asumiera explicitamente, había en su persona un dejo de soberbia, una frialdad que dejaba en evidencia cierta superioridad.
Pese a eso no se llevaban tan mal.
Ella a veces quería saber de su vida y él le contaba lo ocupado que estaba.
Y un día gris y frío le escribió: 
"Debes estar corriendo como siempre mientras yo miro el río con niebla y se me ocurren un montón de cosas que hacer un día como hoy. En fin, esa es la diferencia entre Dios y los simples mortales. 
Besos"
Y se fue de viaje.
Y encontró un simple mortal con quien hacer cosas entre la niebla.
Y colorín, colorado...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Todavía quedaban algunas mariposas dando vueltas, el brujo las cazó y las transformó en semillas de colores.
Con ellas hizo un collar que vendió a una desprevenida transeúnte...
 El collar estaba hechizado... 
Nos embrujó a nosotros, envolviéndonos en la niebla, encandilándonos... 
Terminamos jugando con él, combinando besos y colores, palabras y miradas...

Cuando se fue, revisó su cartera, asegurándose que no lo olvidaba...
Pero claro, como ella iba a saber de que se trataba el hechizo, que lo importante no es que no se olvidara del collar, que lo que tenía que tratar era que entre tanta niebla y besos no se le hubiera caído una parte de ella en él...

jueves, 3 de febrero de 2011

Resumen

Eran 4 personas:
2 que únicamente se entendían dentro de una cama
2 que solo lo hacían fuera de ella
Siempre el mismo boliche...
Siempre la misma casa...

Eso fue y será todo por siempre y para siempre...
Algún día vivirán felices y comerán perdices.